Reiki, embarazo y edad infantil

La importancia de las emociones durante el embarazo y en los primeros años de vida.

La experiencia con mi niñez me llevó a querer ser una madre consciente. Sabía de la importancia que jugaban las emociones en esta etapa y durante mi tratamiento, vi que la infancia era una de las etapas donde se instauraban los posibles traumas.

La experiencia del Reiki con el embarazo de mi hija fue enriquecedora y especial; en cada sesión sentía sus movimientos, pues ella también recibía la energía y era un momento de gran conexión. Durante el embarazo, Reiki me aportó mucha tranquilidad  pero sobre todo conciencia a la vez que ayudó en el desarrollo de mi hija aportándole también serenidad.

Tras su nacimiento, la energía Reiki le aportó calma; calma a los cólicos que padecía, como posteriormente a la salida de los dientes a la vez que la tranquilizaba a la hora de conciliar el sueño. A medida que se hizo mayor, la gestión de las rabietas y de los procesos de cambio que se producen en esta etapa, Reiki le transmitió conciencia, coherencia, calma, serenidad, autoestima, respeto hacia ella y hacia los demás. 

Y hoy en día, sólo me queda decirte, que esta energía sigue viva y perdura entre las dos.

Reiki, durante el embarazo aporta a la madre:

  • Serenidad.
  • Calma.
  • Conciencia.
  • Confianza.
  • Ayuda a gestionar las emociones contradictorias que a veces se producen.

Reiki, después del  embarazo ayuda:

  • Tanto a nivel físico como emocional, incluso en la depresión post parto como el estrés inicial que puede ocasionar la llegada del bebé.

Reiki, aporta al feto y/o durante la edad infantil:

  • Ayuda a su desarrollo durante el embarazo.
  • Conciencia.
  • Coherencia.
  • Calma.
  • Serenidad.
  • Autoestima.
  • Respeto hacia uno mismo y hacia los demás.
  • Confianza.

Reiki, en la relación madre e hij@ aporta:

  • Complicidad
  • Conexión
  • Confianza

No hay manera de ser una madre perfecta, pero hay un millón de maneras de ser madre. 

                                                                                                                                                                                  Jill Churchill